Ir al contenido principal

FEBRERO 12

Febrero 12
Soltar.

Podemos avanzar en nuestra vida y en nuestra educación emocional, incluso a pesar de que alguien a quien amamos no esté aún decidido a aprender a amar de manera inteligente. Podemos soltar nuestra necesitada de controlar y decir “Gracias”.

Imagina un puente. En un lado del puente todo está frío y oscuro. Ahí estuvimos con nosotros en el frío y la oscuridad, inmersos en infancias dolorosas... Y entonces, como mecanismo de supervivencia desarrollamos una relación disfuncional con nosotros mismas para lidiar con ese dolor. Algunas elegimos beber, fumar o usar la comida como nuestra droga. Algunas más perdimos el control sobre nuestra conducta sexual o nos concentramos obsesivamente en el dolor de otras personas para distraernos de nuestro propio dolor interno. Algunas más nos obsesionamos con la limpieza, como tratando de limpiar nuestro interior. Muchas hicimos un poco de todo: desarrollamos una conducta controladora y compulsiva y nos distrajimos concentrándonos en los otros.
No sabíamos que podíamos elegir. Pensábamos que estábamos atrapadas y sin opción alguna.
Luego, algunas tuvimos suerte. Tuvimos una amiga, un conocido o un familiar que nos ayudó a encontrar a la psicoterapeuta, el lugar, el grupo, el taller terapéutico o el libro correcto.

Y por primera vez, nuestros ojos se abrieron. Nos dimos cuenta. Fuimos conscientes. Podíamos elegir.  ¿Por qué hasta ahora? Simplemente, porque era el momento correcto. Vimos la luz.

Tratamos de convencer a la gente que nos rodeaba en el otro lado de que existían los principios y los valores basados en estos. Que podíamos elegir y estar en un lugar existencial mejor, pero no quisieron escucharnos. No estaban listos para elegir ser responsables de sus vidas.

Y elegimos seguir caminando, porque elegimos creer por primera vez en nosotras mismas y porque las personas que estaban “del otro lado” nos animaban a seguir adelante. Cuanto más nos acercábamos al otro lado, más podíamos ver y sentir que lo que se nos había prometido era verdad. Somos lo que son nuestras elecciones.

El otro lado era un sitio mejor.
Sin embargo ahora hay un puente entre nosotros y los que se quedaron del otro lado. A veces podemos sentir la tentación de volvernos y traerlos con nosotras, pero aplicamos el 5to. Paso de nuestros grupos terapéuticos y elegimos dejar de controlar a otros para elegir controlarnos nosotras mismas.
Hoy lo sabemos:  No podemos controlar sino solo de nuestra piel hacia adentro. Sabemos que soltar, no es sinónimo de “Adiós”. Es sinónimo de “¡Gracias!”.

Frase de hoy para escribir en tu diario después de las 4 frases sobre tus coeficientes:
“Hoy entiendo que la frontera de mis cambios, es mi propia piel y que sólo puedo cambiar, de mi piel hacia adentro.”.
365 reflexiones para las mujeres que SE aman demasiado
Gabriela Torres de Moroso Bussetti®
---------------------------------------------------------------
Grupos terapéuticos CODEPENDENCIA EMOCIONAL “Aprendiendo a amarME”
¿Quién dirige estos grupos? Ya sea grupo presencial o en la modalidad online son dirigidos por la psicóloga clínica Gabriela Torres de Moroso Bussetti, autora de los libros “Las mujeres que SE aman demasiado", "Aprendiendo a vivir libre", "Divorcio emocional" y “365 reflexiones para las mujeres que SE aman demasiado”.
¿Desea asistir a una primera sesión GRATIS?
WhatsApp 55.34.500.580


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Marzo 26 Vivir Libre

Marzo 26 Vivir Libre   Acéptalo: Si para ti también amar es sinónimo de sufrir, necesitas aprender a vivir libre.   El verdadero inicio de aprender a vivir libre es cuando nos damos cuenta de que la relación está peor de lo que hemos creído durante mucho tiempo, cuando la negación se termina.   Quizá mucho después de que el cuento de hadas termina. Cuando el verdadero duelo por ese ser que hemos sido comienza.   Cuando a ese duelo se une el duelo evadido de todas nuestras relaciones de pareja pasadas. Y es por eso por lo que el dolor es tan intenso. Pero es ese precisamente el primer paso para aprender a vivir libre.   Puedo decir que este periodo dura entre 6 meses y dos años. Aunque cada uno avanza en el camino a su propio ritmo y de acuerdo las herramientas emocionales con las que cuenta. Lo más recomendable para andar por esta primera parte del camino para quien esto escribe es utilizar la sabiduría de la tortuga: "caminar sin p...

La cima de la vida

Imagina que estás frente a una gran cima. La cima de la vida. Y que a tu lado tienes a tu  pareja, fuertemente tomados de la mano. Con un proyecto inicial de escalar juntos esa cima claramente definido. Viendo la cima. Mientras están los dos sobre el piso todo está perfecto, es disfrutable. Tienen frente a sí ese proyecto de vida por cumplir tan desafiante,  los dos empiezan juntos, desde el suelo. Das el primer paso. Tomas la iniciativa  y empiezas a ascender. Poco después, esperas que siga tus pasos y al ver que no te sigue, le pides que suba contigo. Que por favor, suban juntos, tomados de la mano. Como la pareja que son. Y entonces tú das la siguiente zancada. Pensando que desde ahí le ayudarás a que se apoye en ti y suba también. Das un paso más y subes el segundo peldaño. Pero tu pareja no avanza. Elige quedarse en el nivel inicial. Bueno, no hay tema... aún así es fácil estar tomados de las manos. Un poco incómodo quizá, pero al fin de la mano. ...

Separaciones que deben celebrarse

Hace apenas unos días, (26 de diciembre) cumplí 20 años de separada (y posteriormente divorciada) de Luis, el padre de mis hijos. Y cada día 26 de diciembre recuerdo ese mismo día, pero del año 1997. Porque es un día que interiormente siempre festejo. Un día para festejar. Festejar el que Luis y yo hayamos podido hacer lo correcto para nosotros mismos y para nuestros hijos. Porque en 25 años que tengo ejerciendo la psicología y siendo psicoterapeuta de miles de parejas soy una ferviente convencida de que hay separaciones que deberían de festejarse. Sí. Festejar el que hoy podamos hablar siempre en pro del bienestar de ellos y hacer sinergia, siempre entendiendo que nuestros hijos son lo primero. Festejar -y casi estoy segura que él también- el poder contactarnos siempre de manera cordial, atenta y sin cuentas por cobrarnos mutuamente. Sin patadas por debajo del mantel. Festejar que ambos retomamos la vida y que hoy podemos ver hacia atrás y nuestros hijos festejan también ...