Ir al contenido principal

¿Para qué este libro?

Por que es necesario que alguien nos ayude a entender….
¿Por qué a pesar de ser adultas necesitamos a alguien que nos valide?
¿Por qué a pesar de ser mujeres exitosas ningún éxito es importante si no lo tenemos a él a nuestro lado?
¿Por qué si él no se fija en nosotras, sentimos que no existimos para ninguna otra persona en el planeta?
¿Por qué si somos tan inteligentes y muchas veces nuestros ingresos exceden a los de nuestras parejas, tan sólo el mencionarlo nos hace sentir tan desdichadas?
¿Por qué permitimos que él avance y ofenda sin límites y soportamos lo que siempre dijimos que nunca toleraríamos?
Y lo más importante…
¿Por qué si él no nos dice que nos ama, sentimos que nadie nos ama?
Porque mientras nosotros NO NOS AMEMOS POR ENCIMA DE TODO A NOSOTRAS MISMAS, siempre estaremos esperando que el otro nos dé lo que ni nosotras queremos darnos: Amor auténtico. Verdadero. El que concede libertad. La libertad auténtica de ser quienes somos.

La primera vez que acaricié la idea de escribir un libro con un título tan evocativo de otro (“Women who loves too much” o como se ha llamado en castellano “Las mujeres que aman demasiado” escrito por Robin Norwood), es que ese libro ayudó a que muchas pacientes buscaran mi ayuda. Cuando fueron varias pacientes las que me referían su lectura corrí a buscarlo a la librería y comprobé que a pesar de ser psicóloga, por mucho que intenté amar a mis parejas no lograba más que depender de ellas. Dependía. Los necesitaba. Pero de eso, a amarlos; existía un cacho.

Y fueron muchas pacientes las que me decían que a pesar de haber leído a Norwood no dejaban de relacionarse mal.

Obvio, no llegaban a la verdadera raíz de su dependencia afectiva: No amarse a ellas mismas.

De ahí surgió la idea del título. “Las mujeres que SE AMAN demasiado”. Porque esa sí que es la raíz del problema. No saber amarnos.
Anda, acéptalo. No sufres porque no te ama. Sufres porque no has aprendido a amarte.
Y espero que, a todas ustedes que aún no se aman demasiado a ustedes mismas, este libro las ayude a darse cuenta de esto y elijan modificar el paradigma, el mapa con el que han caminado hasta esta parte de su vida.
En este libro, al igual que en mi primer libro “Aprendiendo a vivir libre” hay una lista de procedimientos necesarios para aprender a elegir diferentes respuestas ante los mismos estímulos.

Pero si eligen seguirlos necesitarán algo más que la simple voluntad de hacerlo. Necesitarán pagar los precios por hacer lo correcto y no sólo por hacer las cosas bien. No hay cómo evadir pagar el precio. Será todo un desafío. Pero no se desanimen, que hacer las cosas correctas es difícil hasta que nos hacemos conscientes de que NO hacerlas resulta más difícil aún.

Para toda mujer que me lea, si eliges elevar tu coeficiente emocional y dejar a una pareja por alguien que ames aún más que a él… y esa persona eres tú misma, estarás haciendo lo correcto.
Este libro tiene un blog para que plasmes tus comentarios y sugerencias: www.lasmujeresqueseamandemasiado.com
Estaré feliz de contestar tus dudas e inquietudes.  Gracias por elegir leerme.
Gabriela Torres de Moroso Bussetti

Enero del 2015.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Marzo 26 Vivir Libre

Marzo 26 Vivir Libre   Acéptalo: Si para ti también amar es sinónimo de sufrir, necesitas aprender a vivir libre.   El verdadero inicio de aprender a vivir libre es cuando nos damos cuenta de que la relación está peor de lo que hemos creído durante mucho tiempo, cuando la negación se termina.   Quizá mucho después de que el cuento de hadas termina. Cuando el verdadero duelo por ese ser que hemos sido comienza.   Cuando a ese duelo se une el duelo evadido de todas nuestras relaciones de pareja pasadas. Y es por eso por lo que el dolor es tan intenso. Pero es ese precisamente el primer paso para aprender a vivir libre.   Puedo decir que este periodo dura entre 6 meses y dos años. Aunque cada uno avanza en el camino a su propio ritmo y de acuerdo las herramientas emocionales con las que cuenta. Lo más recomendable para andar por esta primera parte del camino para quien esto escribe es utilizar la sabiduría de la tortuga: "caminar sin p...

La cima de la vida

Imagina que estás frente a una gran cima. La cima de la vida. Y que a tu lado tienes a tu  pareja, fuertemente tomados de la mano. Con un proyecto inicial de escalar juntos esa cima claramente definido. Viendo la cima. Mientras están los dos sobre el piso todo está perfecto, es disfrutable. Tienen frente a sí ese proyecto de vida por cumplir tan desafiante,  los dos empiezan juntos, desde el suelo. Das el primer paso. Tomas la iniciativa  y empiezas a ascender. Poco después, esperas que siga tus pasos y al ver que no te sigue, le pides que suba contigo. Que por favor, suban juntos, tomados de la mano. Como la pareja que son. Y entonces tú das la siguiente zancada. Pensando que desde ahí le ayudarás a que se apoye en ti y suba también. Das un paso más y subes el segundo peldaño. Pero tu pareja no avanza. Elige quedarse en el nivel inicial. Bueno, no hay tema... aún así es fácil estar tomados de las manos. Un poco incómodo quizá, pero al fin de la mano. ...

Separaciones que deben celebrarse

Hace apenas unos días, (26 de diciembre) cumplí 20 años de separada (y posteriormente divorciada) de Luis, el padre de mis hijos. Y cada día 26 de diciembre recuerdo ese mismo día, pero del año 1997. Porque es un día que interiormente siempre festejo. Un día para festejar. Festejar el que Luis y yo hayamos podido hacer lo correcto para nosotros mismos y para nuestros hijos. Porque en 25 años que tengo ejerciendo la psicología y siendo psicoterapeuta de miles de parejas soy una ferviente convencida de que hay separaciones que deberían de festejarse. Sí. Festejar el que hoy podamos hablar siempre en pro del bienestar de ellos y hacer sinergia, siempre entendiendo que nuestros hijos son lo primero. Festejar -y casi estoy segura que él también- el poder contactarnos siempre de manera cordial, atenta y sin cuentas por cobrarnos mutuamente. Sin patadas por debajo del mantel. Festejar que ambos retomamos la vida y que hoy podemos ver hacia atrás y nuestros hijos festejan también ...